sábado, 7 de febrero de 2015

En campaña electoral

Una vez me contaron un chiste, muy apropiado en estos tiempos convulsos que estamos viviendo, y quiero compartirlo contigo en esta mañana.

Hubo un hombre que murió y entonces había un gran problema con él, porque durante su vida había hecho tantas cosas buenas como malas, así que no estaba claro si tenía que ir al cielo o al infierno.

Ante tal duda se le permitió elegir, y el hombre, para poder hacerlo con criterio, pidió poder pasar un día en cada lugar para tomar una decisión definitiva.

El hombre decidió que el primer día lo pasaría en el infierno y el segundo en el cielo.

Cuando fue al infierno se encontró con una gran fiesta, luces y música por todas partes, mesas llenas de buena comida, buena bebida, mujeres bellas y risas, mucha risa y diversión.

Cuando fue al cielo todo estaba en silencio, una gran paz y calma lo inundaba todo, realmente le resultó muy aburrido así que tomó su decisión y eligió pasar el resto de la eternidad en el infierno.

Cuando regresó al infierno, ya para quedarse, todo estaba oscuro, y había mucha gente llorando y gritando atormentada, todo estaba lleno de fuego y un demonio le esperaba, sosteniendo en sus manos unas gruesas cadenas para ponérselas al hombre.

Entonces este preguntó -¿qué pasó con la fiesta? ¿y la música? ¿las mujeres? ¿qué fue de lo que vi ayer?- el demonio le contestó -es que ayer estábamos en campaña electoral.